jueves, 14 de agosto de 2014

De los sueños

“La posibilidad de realizar un sueño es lo que hace que la vida sea interesante” (Paulo Coelho)

No hay nada más bonito que soñar. Siempre decimos que soñar es gratis y encima nos hace sentir mejor con nosotros mismos. Podemos soñar cosas bonitas, pesadillas, sueños imposibles, e incluso sueños que se pueden dar en la realidad. Me gustaría ser muy optimista, ser capaz de pensar en que los sueños pueden cumplirse. Sobre todo, cuando parecen ser tan ciertos y reales como la vida misma. Más de una vez he soñado momentos que hubiera deseado que no acabaran jamás. Como cuando estás dentro y quieres que ese sueño sea eterno y nunca se acabe. El momento en el que abres los ojos y piensas en que todo lo que has soñado no se repetirá, y lo que es peor, nunca lo podré vivir en persona.

Siempre queremos compartir momentos con las personas que más queremos. Cuando estás junto a tus seres queridos es imposible sentirse mal. Son momentos especiales, únicos. Queremos demostrar nuestro afecto a los demás, hacer bromas con ellos, divertirnos,… Con las personas que realmente valoramos es imposible sentirse mal. Hasta que llega el día que conoces a una persona diferente. Una persona capaz de sacarte una sonrisa el día más triste de tu vida. Esa persona que siempre la tienes en tu cabeza y que te recuerda a todo. Pero no es una persona cualquiera, es la persona perfecta. Nunca me ha gustado ilusionarme con esa persona, pero es inevitable no hacerlo.

Tiene la cara más bonita que he visto, unos ojos impactantes, una sonrisa increíble, su pelo no tiene palabras para describirlo, es brillante como el sol. Jamás había visto a alguien así de hermosa, así de bella. Creo que no veré en mi vida a alguien tan peculiar y a la vez tan divina. El corazón se me agita cada vez que estoy cerca de ella, aunque no lo sepa. Son muchas emociones en décimas de segundo. Con la mirada es imposible que el corazón se me ponga a mil por hora. Cada hora que pasa está en mi cabeza, pensando en sus ojos (los más bonitos del mundo), su pálida piel,… Quizás era un secreto a voces pero nunca me atreví a contarlo. Pero claro, es un secreto y nadie lo puede saber.

Nunca olvidaré aquellos martes, cuatro de la tarde. Imposible girar la cabeza para ver a la persona más hermosa de este planeta. Una chica inteligente, simpática, educada,… Y tenía razón, en los peores días te saca una sonrisa de oreja a oreja. El premio de estar a menos de medio metro de ella fue algo que siempre recordaré, estará en mi cabeza toda mi vida. Pero momentos así se hacen muy cortos y siempre está el deseo de querer más. Nunca llegué a pensar que adoraría aquellas tardes del martes. Sin duda, desde que me levantaba de la cama ya era el chico más feliz del mundo.

Y es ahora cuando me da más rabia. Son vacaciones, la época en la que me voy al pueblo y estoy alejado de ella. Varias semanas pensando en ella y sin poder verla. Me derrumbé durante el curso cuando no podía tener la oportunidad de ver a la chica más bonita en persona. Quiero pensar que en poco tiempo pueda tener esa oportunidad, de lo contrario sería un palo muy grande para mí. No tengo ninguna duda de que serían unos instantes para recordar durante toda mi vida. Pero por algo no me gusta ilusionarme.

Son muchos palos recibidos, de cada cual se aprende más que del anterior. Pero ilusionarme con ella es inevitable. Tiene que ser un lujo estar unos minutos a su lado, a escasos centímetros de su cuerpo, poder dar un paseo con ella y presumir de estar al lado de la chica perfecta, la chica que me da vida.

Como dije, soñar es gratis y es bueno. Puedes soñar con muchas personas, pero es imposible soñar con la persona perfecta porque, para ello, tienes que vivirlo en la realidad. Sentir las emociones en persona, intercambiar sentimientos con la persona más especial tiene que ser increíble. Quizás una pizca de confianza pueda ser la clave para cocinar el gran plato. Una receta que seguro dejará impresionada a esa persona. Nunca he soñado tan fuerte con alguien como con ella. Hace que mis pesadillas se conviertan en dulces sueños y mis malos ratos los hace felices. Pasito a paso se puede conseguir, con la confianza y el afecto como ingredientes esenciales. Nunca he podido ver como se hace realidad un sueño y creo que estoy ante la primera oportunidad de presenciar ese momento. Una delgada línea separa de ser el protagonista de mi mejor fantasía a ser mi peor pesadilla. Momentos especiales con personas especiales, ésa es la clave para conseguir el éxito. Las ansias de poder disfrutar de dichos momentos y el miedo a fracasar siempre están presentes. Siempre acabo por ser pesimista y optar por retirarme. Nunca me ha gustado ser un agobio para los demás, me preocupo bastante en ese aspecto. Puede que por ello mi personalidad juegue en mi contra. No soy el chico más perfecto, no tengo músculos ni suelo hacer cosas que hacen los chicos de hoy día, pero sí que te prometo la felicidad.


Sin más, quiero que las líneas que he escrito sean tuyas, las guardes en tu habitación y las metas en una caja con llave porque no hay nada que me haga más ilusión que tengas una parte de mí en tu hogar, una parte de mi corazón que siempre piensa en ti. Quizás he pecado de ser muy directo pero es lo que ocurre cuando el corazón quiere hablar más alto que el resto. Conforme pasa el tiempo, el silencio me hiere más y más y en la cabeza sólo se me ocurría aventurarme y decir lo que pienso. Poder compartir momentos contigo sería bonito, pero hacerlo realidad para siempre sería magnífico e inolvidable. Ir conociéndonos paso a paso sería un gran comienzo, siempre sueño con esos instantes de felicidad. En esta vida todo ocurre, todo pasa, todo cambia.


Bajo la misma estrella : Foto Ansel Elgort, Shailene Woodley

lunes, 14 de octubre de 2013

Huellas imborrables

Jamás en mi vida había deseado tanto que llegaran aquellos días y aquellos momentos tan bonitos y especiales. Una sensación imposible de explicar. Poder compartir un tiempo con personas que merecen la pena es único y debemos de aprovechar cada segundo que vivimos con dichas personas. A lo largo de la vida aprendemos de los errores hasta que al final encontramos a alguien que nos hace feliz. Daría lo que fuera para que, en este momento, pudiera estar al lado de las personas con las que paso mis mejores momentos, con las que me río, con las que me alegran de haberlas conocido, con las que me hacen sentir infinito. A base de errores he aprendido que no todos se merecen mi respeto en esta sociedad. Sólo algunos/as privilegiados/as se merecen mi afecto y mi respeto porque son mi todo, mi razón de ser. Por todo ello, nunca pienso darles de lado porque, aunque quizás no lo sepan, valen muchísimo más de lo que creen. No quiero que todos estos bonitos y emotivos momentos que estoy viviendo a día de hoy se apaguen. Serían algo así como la luz que alumbra mi vida. Volver atrás, a revivir momentos tan perfectos sería mi sueño. Seguro que, gracias a ellos y ellas, podré volver a vivir momentos similares. Creo que no soy consciente de lo que tengo a mi lado, se merecen lo mejor y quizás aquélla decisión que tomé en el pasado fue la correcta y por ello estoy disfrutando más que nunca de ellos y ellas. Conocer a gente así me han abierto muchas puertas. Ojalá hubiera pasado toda mi infancia con ellos, hubiera sido precioso e inolvidable, seguro.

Por último, para los que me han llegado a odiar sólo puedo decir que lo siento por no haber cumplido vuestras expectativas, pero desde aquí quiero deciros que estoy muy bien. Tengo a las mejores personas que se pueden tener a mi lado y eso me llena mucho de orgullo. Todas sois huellas imborrables.

jueves, 26 de septiembre de 2013

Nunca digas nunca

Sé que no era lo que esperabas, pero lo acabé asumiendo. Sé que me ignorabas, pero lo acabé asumiendo. Sé que el destino no acabó uniéndonos, pero lo acabé asumiendo. Pero en la vida todo es así, acabamos asumiéndolo todo. Hay muchas personas que juegan con nuestros sentimientos sin causa alguna, cuando en realidad ni ellos mismos se dan cuenta del daño que hacen. La verdad, no les deseo nada malo a ese tipo de personas porque también tienen sentimientos. Y con los sentimientos de uno no se juega. Quiero pensar que el día de mañana encontraré a alguien que no sea capaz de jugar con mis sentimientos. Y sé que la encontraré. Por suerte he encontrado a gente que no sabe comprender ni valorar a los demás a través de los sentimientos, y gracias a ello sé en quién he de confiar y en quién no. A lo largo de estos años he estado aprendiendo la lección de que siempre habrá alguien que confíe en mí y que habrá más de uno y una que intente aprovecharse de mí. Pero cada día me estoy haciendo más fuerte e intento ser más feliz que ayer. Hay personas que se merecen lo mejor y personas que no se merecen nada. A las primeras les intento sacar una sonrisa y a las segundas las ignoro. Las ignoro porque se lo merecen. Si os digo la verdad, es una sensación muy bonita saber que le caes muy bien a una persona y que ésa persona se siente muy bien contigo porque piensa igual que yo. Sólo con saber que hay alguien ahí fuera que piensa igual que yo me llego a emocionar porque sé que no estoy solo. Os juro que no hay sensación más gratificante que la de saber que no estás solo. Porque no es lo mismo hablar dos horas con alguien con quien te sientes muy cómodo hablando que estar con alguien que no es lo suficiente maduro y que no comprende que las personas tenemos sentimientos. Por eso digo aquello de "nunca digas nunca" porque el día menos pensado llega esa persona capaz de levantarte una sonrisa sin venir a cuento que nada tiene que ver con aquella que no te valoraba lo suficiente. ¿Y os digo una cosa? Yo la acabo de encontrar.

Querido amigo

Querido amigo:

Hace mucho tiempo que extraño tu presencia, se me hace raro no verte cada día, dándome esa fuerza que me ayudó a salir adelante. Toda mi familia te echa de menos, fue un adiós muy inesperado. Quiero que sepas que todo sigue igual por aquí, nada ha cambiado. Y llevabas razón, no iba a cambiar. Si te digo la verdad no me sorprendí cuando me dijiste que nada iba a cambiar, y eso que fue hace unos años que me lo dijiste. Jamás olvidaré esos consejos que me dabas, estaré agradecido de por vida por lo que me has ayudado durante todo ese tiempo que nos conocimos. Era un escéptico creyendo que no encontraría a nadie que le diera tanta importancia a cosas que la gente de fuera ni valora ni habla de ellas. Desde que te fuiste han pasado muchas cosas, tanto buenas como malas, pero ni con todo el papel del mundo lograría escribirte todo lo que ha pasado. Sería idiota si no te contara lo más importante, esas reflexiones que teníamos sobre las personas en general. Siento decirte que, como ya dije antes, nada ha cambiado y ni tiene pinta de cambiar (por desgracia). Me entra la risa cuando pensaba que algún día, la mayoría de las personas valorarán a los demás por sus hechos y afectos, y no por su físico o por su nombre. Ya quedan pocas personas así como tu bien decías. Y esas personas se llaman amigos. Pero aún así soy optimista en ese sentido y espero que en un tiempo todo cambie. También recuerdo cuando me decías que algunas personas no saben leer el ama de los demás. Quizás si fuera más guapo y tuviera un mejor físico tendría muchas más oportunidades de las que tengo actualmente, que son más bien pocas por no decir ninguna. ¿Por qué tienen que haber tantos superficiales sueltos? ¿Tan difícil es valorar y expresar los sentimientos? Estoy aprendiendo mucho desde que te fuiste. Dicen que la base del éxito es haber tropezado y saber levantarse. Creo que voy por el camino correcto según me dijiste. Es muy duro que alguien te rechace sólo por no ser como "deberías ser" para esa persona. Esas palabras se me quedaron clavadas en la frente cuando me las dijiste. Y lo peor es que cuando ese rechazo te lo hace ESA persona duele aún más. Y como no, esa famosa frase que decía "Aceptamos el amor que creemos merecer" me está influyendo mucho. Ya sabemos de sobra lo que nos ha pasado desde que conocimos esa frase. Desde entonces pienso que todas las personas que son mis amigos ni me los merezco, son demasiadas buenas personas y aún así me siento orgullosos de tenerlos a mi lado. No los cambiaría por nada, son únicos. Por otro lado, espero ansioso el día que no podamos decir aquello de "esa chica es demasiado guapa para mí". Tú sabes a qué me refiero. Espero y deseo que llegue ese día en el que conozca a alguien que me acepte por como soy por dentro, sé que ese día llegará porque, como bien me dijiste, "los sueños se cumplen, seguro". Estoy en constante búsqueda aunque de momento sin un buen resultado. Prometo que cuando mi búsqueda llegue a su fin serás el primero en saberlo porque te mereces saber algo que por desgracia no conociste. Por último, quiero recordarte cuando hablábamos sobre los que nos ignoran, aquellos que no deberíamos ni llamarlos personas. Me parece todavía increíble que haya gente así, capaz de pasar de nosotros por ser diferentes a ellos o por no ser lo que necesitan o buscan. Esas personas ni se merecen todo lo que tienen, que como bien me dijiste, la mayoría disfrutan de muchos privilegios a costa de los demás que por desgracia se sienten y nos sentimos inferiores. Si el mundo fuera justo, todos tendríamos lo que nos merecemos pero sé que no será así. 


Y bueno, así me despido. No quiero ser muy pesado con esto, sabes que desde que te fuiste e incluso ahora, los pesados como yo no estamos bien vistos. No veo nada de malo en que cada uno exprese sus ideas con libertad. Lástima que haya gente que no lo comprenda. No parece que vaya a cambiar mucho todo esto como te dije pero sé que gracias a ti todo esto lo llevo mejor. 


Cuídate allá donde estés y disfruta de los pequeños detalles. No te olvidaré.

¿Qué pinto yo aquí?

Bueno, antes de nada me gustaría presentarme. Mi nombre es Javier aunque todos me llaman Javi. Tengo diecinueve años cumplidos en Julio. Actualmente estoy estudiando segundo de Magisterio en Córdoba, ciudad en la que nací. Soy un joven como todos los que conozco y bueno, la intención por la que he decidido crear un blog es para poder escribir lo que pienso sobre los temas que a los adolescentes más nos preocupa (a algunos no tanto). Durante el pasado verano he estado escribiendo algunos "relatos" por así llamarlos en los que de una forma más bien abstracta planteaba hacer una reflexión sobre temas como la amistad, la sociedad y todas esas cosas que pensamos los jóvenes de ahora. Pero todo esto no ha hecho nada más que comenzar. Decir también que todo lo que escriba puede ser cierto o no, por lo que puede ser que recurra a la ficción para que se entienda mejor el mensaje que intento mandaros. Las siguientes entradas serán los relatos escritos durante el verano, podéis dejar vuestros comentarios e incluso compartir los posts en las redes sociales.

Pues sin más dilación comenzaré a subir los relatos. ¡Espero que os guste!