Sé que no era lo que esperabas, pero lo acabé asumiendo. Sé que me ignorabas, pero lo acabé asumiendo. Sé que el destino no acabó uniéndonos, pero lo acabé asumiendo. Pero en la vida todo es así, acabamos asumiéndolo todo. Hay muchas personas que juegan con nuestros sentimientos sin causa alguna, cuando en realidad ni ellos mismos se dan cuenta del daño que hacen. La verdad, no les deseo nada malo a ese tipo de personas porque también tienen sentimientos. Y con los sentimientos de uno no se juega. Quiero pensar que el día de mañana encontraré a alguien que no sea capaz de jugar con mis sentimientos. Y sé que la encontraré. Por suerte he encontrado a gente que no sabe comprender ni valorar a los demás a través de los sentimientos, y gracias a ello sé en quién he de confiar y en quién no. A lo largo de estos años he estado aprendiendo la lección de que siempre habrá alguien que confíe en mí y que habrá más de uno y una que intente aprovecharse de mí. Pero cada día me estoy haciendo más fuerte e intento ser más feliz que ayer. Hay personas que se merecen lo mejor y personas que no se merecen nada. A las primeras les intento sacar una sonrisa y a las segundas las ignoro. Las ignoro porque se lo merecen. Si os digo la verdad, es una sensación muy bonita saber que le caes muy bien a una persona y que ésa persona se siente muy bien contigo porque piensa igual que yo. Sólo con saber que hay alguien ahí fuera que piensa igual que yo me llego a emocionar porque sé que no estoy solo. Os juro que no hay sensación más gratificante que la de saber que no estás solo. Porque no es lo mismo hablar dos horas con alguien con quien te sientes muy cómodo hablando que estar con alguien que no es lo suficiente maduro y que no comprende que las personas tenemos sentimientos. Por eso digo aquello de "nunca digas nunca" porque el día menos pensado llega esa persona capaz de levantarte una sonrisa sin venir a cuento que nada tiene que ver con aquella que no te valoraba lo suficiente. ¿Y os digo una cosa? Yo la acabo de encontrar.
jueves, 26 de septiembre de 2013
Querido amigo
Querido amigo:
Hace mucho tiempo que extraño tu presencia, se me hace raro no verte cada día, dándome esa fuerza que me ayudó a salir adelante. Toda mi familia te echa de menos, fue un adiós muy inesperado. Quiero que sepas que todo sigue igual por aquí, nada ha cambiado. Y llevabas razón, no iba a cambiar. Si te digo la verdad no me sorprendí cuando me dijiste que nada iba a cambiar, y eso que fue hace unos años que me lo dijiste. Jamás olvidaré esos consejos que me dabas, estaré agradecido de por vida por lo que me has ayudado durante todo ese tiempo que nos conocimos. Era un escéptico creyendo que no encontraría a nadie que le diera tanta importancia a cosas que la gente de fuera ni valora ni habla de ellas. Desde que te fuiste han pasado muchas cosas, tanto buenas como malas, pero ni con todo el papel del mundo lograría escribirte todo lo que ha pasado. Sería idiota si no te contara lo más importante, esas reflexiones que teníamos sobre las personas en general. Siento decirte que, como ya dije antes, nada ha cambiado y ni tiene pinta de cambiar (por desgracia). Me entra la risa cuando pensaba que algún día, la mayoría de las personas valorarán a los demás por sus hechos y afectos, y no por su físico o por su nombre. Ya quedan pocas personas así como tu bien decías. Y esas personas se llaman amigos. Pero aún así soy optimista en ese sentido y espero que en un tiempo todo cambie. También recuerdo cuando me decías que algunas personas no saben leer el ama de los demás. Quizás si fuera más guapo y tuviera un mejor físico tendría muchas más oportunidades de las que tengo actualmente, que son más bien pocas por no decir ninguna. ¿Por qué tienen que haber tantos superficiales sueltos? ¿Tan difícil es valorar y expresar los sentimientos? Estoy aprendiendo mucho desde que te fuiste. Dicen que la base del éxito es haber tropezado y saber levantarse. Creo que voy por el camino correcto según me dijiste. Es muy duro que alguien te rechace sólo por no ser como "deberías ser" para esa persona. Esas palabras se me quedaron clavadas en la frente cuando me las dijiste. Y lo peor es que cuando ese rechazo te lo hace ESA persona duele aún más. Y como no, esa famosa frase que decía "Aceptamos el amor que creemos merecer" me está influyendo mucho. Ya sabemos de sobra lo que nos ha pasado desde que conocimos esa frase. Desde entonces pienso que todas las personas que son mis amigos ni me los merezco, son demasiadas buenas personas y aún así me siento orgullosos de tenerlos a mi lado. No los cambiaría por nada, son únicos. Por otro lado, espero ansioso el día que no podamos decir aquello de "esa chica es demasiado guapa para mí". Tú sabes a qué me refiero. Espero y deseo que llegue ese día en el que conozca a alguien que me acepte por como soy por dentro, sé que ese día llegará porque, como bien me dijiste, "los sueños se cumplen, seguro". Estoy en constante búsqueda aunque de momento sin un buen resultado. Prometo que cuando mi búsqueda llegue a su fin serás el primero en saberlo porque te mereces saber algo que por desgracia no conociste. Por último, quiero recordarte cuando hablábamos sobre los que nos ignoran, aquellos que no deberíamos ni llamarlos personas. Me parece todavía increíble que haya gente así, capaz de pasar de nosotros por ser diferentes a ellos o por no ser lo que necesitan o buscan. Esas personas ni se merecen todo lo que tienen, que como bien me dijiste, la mayoría disfrutan de muchos privilegios a costa de los demás que por desgracia se sienten y nos sentimos inferiores. Si el mundo fuera justo, todos tendríamos lo que nos merecemos pero sé que no será así.
Y bueno, así me despido. No quiero ser muy pesado con esto, sabes que desde que te fuiste e incluso ahora, los pesados como yo no estamos bien vistos. No veo nada de malo en que cada uno exprese sus ideas con libertad. Lástima que haya gente que no lo comprenda. No parece que vaya a cambiar mucho todo esto como te dije pero sé que gracias a ti todo esto lo llevo mejor.
Cuídate allá donde estés y disfruta de los pequeños detalles. No te olvidaré.
Hace mucho tiempo que extraño tu presencia, se me hace raro no verte cada día, dándome esa fuerza que me ayudó a salir adelante. Toda mi familia te echa de menos, fue un adiós muy inesperado. Quiero que sepas que todo sigue igual por aquí, nada ha cambiado. Y llevabas razón, no iba a cambiar. Si te digo la verdad no me sorprendí cuando me dijiste que nada iba a cambiar, y eso que fue hace unos años que me lo dijiste. Jamás olvidaré esos consejos que me dabas, estaré agradecido de por vida por lo que me has ayudado durante todo ese tiempo que nos conocimos. Era un escéptico creyendo que no encontraría a nadie que le diera tanta importancia a cosas que la gente de fuera ni valora ni habla de ellas. Desde que te fuiste han pasado muchas cosas, tanto buenas como malas, pero ni con todo el papel del mundo lograría escribirte todo lo que ha pasado. Sería idiota si no te contara lo más importante, esas reflexiones que teníamos sobre las personas en general. Siento decirte que, como ya dije antes, nada ha cambiado y ni tiene pinta de cambiar (por desgracia). Me entra la risa cuando pensaba que algún día, la mayoría de las personas valorarán a los demás por sus hechos y afectos, y no por su físico o por su nombre. Ya quedan pocas personas así como tu bien decías. Y esas personas se llaman amigos. Pero aún así soy optimista en ese sentido y espero que en un tiempo todo cambie. También recuerdo cuando me decías que algunas personas no saben leer el ama de los demás. Quizás si fuera más guapo y tuviera un mejor físico tendría muchas más oportunidades de las que tengo actualmente, que son más bien pocas por no decir ninguna. ¿Por qué tienen que haber tantos superficiales sueltos? ¿Tan difícil es valorar y expresar los sentimientos? Estoy aprendiendo mucho desde que te fuiste. Dicen que la base del éxito es haber tropezado y saber levantarse. Creo que voy por el camino correcto según me dijiste. Es muy duro que alguien te rechace sólo por no ser como "deberías ser" para esa persona. Esas palabras se me quedaron clavadas en la frente cuando me las dijiste. Y lo peor es que cuando ese rechazo te lo hace ESA persona duele aún más. Y como no, esa famosa frase que decía "Aceptamos el amor que creemos merecer" me está influyendo mucho. Ya sabemos de sobra lo que nos ha pasado desde que conocimos esa frase. Desde entonces pienso que todas las personas que son mis amigos ni me los merezco, son demasiadas buenas personas y aún así me siento orgullosos de tenerlos a mi lado. No los cambiaría por nada, son únicos. Por otro lado, espero ansioso el día que no podamos decir aquello de "esa chica es demasiado guapa para mí". Tú sabes a qué me refiero. Espero y deseo que llegue ese día en el que conozca a alguien que me acepte por como soy por dentro, sé que ese día llegará porque, como bien me dijiste, "los sueños se cumplen, seguro". Estoy en constante búsqueda aunque de momento sin un buen resultado. Prometo que cuando mi búsqueda llegue a su fin serás el primero en saberlo porque te mereces saber algo que por desgracia no conociste. Por último, quiero recordarte cuando hablábamos sobre los que nos ignoran, aquellos que no deberíamos ni llamarlos personas. Me parece todavía increíble que haya gente así, capaz de pasar de nosotros por ser diferentes a ellos o por no ser lo que necesitan o buscan. Esas personas ni se merecen todo lo que tienen, que como bien me dijiste, la mayoría disfrutan de muchos privilegios a costa de los demás que por desgracia se sienten y nos sentimos inferiores. Si el mundo fuera justo, todos tendríamos lo que nos merecemos pero sé que no será así.
Y bueno, así me despido. No quiero ser muy pesado con esto, sabes que desde que te fuiste e incluso ahora, los pesados como yo no estamos bien vistos. No veo nada de malo en que cada uno exprese sus ideas con libertad. Lástima que haya gente que no lo comprenda. No parece que vaya a cambiar mucho todo esto como te dije pero sé que gracias a ti todo esto lo llevo mejor.
Cuídate allá donde estés y disfruta de los pequeños detalles. No te olvidaré.
¿Qué pinto yo aquí?
Bueno, antes de nada me gustaría presentarme. Mi nombre es Javier aunque todos me llaman Javi. Tengo diecinueve años cumplidos en Julio. Actualmente estoy estudiando segundo de Magisterio en Córdoba, ciudad en la que nací. Soy un joven como todos los que conozco y bueno, la intención por la que he decidido crear un blog es para poder escribir lo que pienso sobre los temas que a los adolescentes más nos preocupa (a algunos no tanto). Durante el pasado verano he estado escribiendo algunos "relatos" por así llamarlos en los que de una forma más bien abstracta planteaba hacer una reflexión sobre temas como la amistad, la sociedad y todas esas cosas que pensamos los jóvenes de ahora. Pero todo esto no ha hecho nada más que comenzar. Decir también que todo lo que escriba puede ser cierto o no, por lo que puede ser que recurra a la ficción para que se entienda mejor el mensaje que intento mandaros. Las siguientes entradas serán los relatos escritos durante el verano, podéis dejar vuestros comentarios e incluso compartir los posts en las redes sociales.
Pues sin más dilación comenzaré a subir los relatos. ¡Espero que os guste!
Pues sin más dilación comenzaré a subir los relatos. ¡Espero que os guste!
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